Invitado por Procter&Gamble-Wella, compartió backstage con un equipo de 7 estilistas llegados de toda Europa (Italia, Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y Barcelona).
Lo más interesante de esta experiencia siempre es llegar a fusionar las diferencias estéticas y los distintos modos de trabajar de
profesionales de diferentes países, para conseguir mediante varias técnicas un objetivo común, y a su vez enriquecerse de varias visiones acerca de la moda.
Una vez más se reafirma con este tipo de experiencias, que los peluqueros no somos competencia y que podemos ser grandes colegas de profesión.